Científicos del Instituto de Investigación para el Desarrollo(IRD), en París, revelan en un estudio publicado en Malaria Journal que la obesidad parece ofrecer algún tipo de protección contra la enfermedad de la malaria.
Inyectaron el parásito de la malaria, Plasmodium berghei, a 14 ratones obesos y 14 ratones no obesos que a los seis días ocho murieron de malaria cerebral, mientras que ninguno de los animales obesos mostró signos de malaria cerebral.
Los investigadores desconocen el mecanismo que hace a los ratones obesos resistir la malaria pero creen que bien podría ser la mutación en el gen que codifica la hormona leptina, que hace obesos a los ratones, y que también controla la respuesta inmune del organismo. O bien, que los niveles de azúcar anormalmente altos asociados a la obesidad tanto en ratones como en humanos quizás compensen la caída en la glucosa en la sangre que causa la malaria severa y ello podría permitir a los ratones defenderse mejor de la infección parasitaria.

