ARTÍCULOS DE NANOTECNOLOGÍA
     
 

LA CIENCIA DEL SIGLO XXI

Fuente: www.dooyoo.es

Últimamente, escuchamos cada vez con más frecuencia las palabras nanotecnología y nanociencia. Pero, qué es realmente la nanotecnología, cómo nos afecta a los ciudadanos de a pie.

¿Qué es la nanotecnología?
La nanociencia se ocupa de estudiar todo aquello que tiene un tamaño por debajo de la millonésima parte de un milímetro. Esto significa que científicos e investigadores de diversos ámbitos, están investigando cómo modificar las partículas más pequeñas como las moléculas y los átomos, y qué posibilidad hay de crear cosas: máquinas, ordenadores, chips, etc., cada vez más pequeños. Las investigaciones están tan avanzadas que incluso ya se ha incorporado otra medida más pequeña aún en previsión de la evolución de las investigaciones: el ángstrom que equivale a 0,1 nanómetro.
La nanotecnología es la aplicación tecnológica e industrial de los descubrimientos que se van realizando en la nanociencia. Lo que se pretende es crear máquinas más pequeñas que el tamaño de una célula humana.

Un poco de historia
Hace apenas 42 años, comenzó todo en la Universidad Tecnológica de California, cuando Richard Feynman dio una conferencia que significó el principio de la nanociencia, aunque solamente en su aspecto teórico.
La nanociencia tiene su más inmediato antecedente en la invención del transistor en 1948 llevado a cabo por Bardeen (dos veces Premio Nobel en Física), Brattain y Shockley. Para hacernos una idea de lo que esto supone basta decir que un transistor mide unos 200 nanómetros; el pricipio de lo "nano", partía desde aquí.
Pero el gran impulso y lo que hizo que las teorías de Feynman se llevaran a la práctica fue el descubrimiento en 1982 del microscopio de efecto túnel que permite, conectado a un ordenador, que se puedan visualizar los átomos como entidades independientes.
Este gran invento permitió por tanto ver lo invisible al ojo humano, y permitir estudiarlo y modificarlo.

De momento, los científicos e investigadores prefieren hablar de nanociencia aunque ya se empiece a dividir en nanobiología, nanoelctrónica, nanomedicina.., y no quieren aventurar demasiado, aunque ya se van apuntando las posibles aplicaciones que son realmente apasionantes. Es por ello, que los gobiernos de Estados Unidos, Japón y Europa están asignando presupuestos interesantes que permitan el desarrollo de la investigación de la nanociencia, además, las empresas de ámbito privado también están mostrando su interés y grandes compañías como IBM, Motorola, HP, Hitachi, Mitsubishi, NEC o 3M están destinando recursos al desarrollo de la nanotecnología.

El futuro
Pero lo más interesante cuando hablamos de este ámbito de la ciencia son las posibilidades que se vislumbran para el futuro, que dan vértigo sólo con imaginarlas. La nanotecnología va a permitir, por ejemplo, el poder detectar enfermedades en el ámbito molecular porque se podrán detectar los posibles cambios orgánicos mediante moléculas orgánicas distribuidas por el cuerpo. Además, se confía en poder evolucionar en el tratamiento de los diabéticos, al introducirles sensores que detecten la falta o no de insulina en el organismo.

También se esperan grandes avances en la genética, puesto que también se podrán detectar malformaciones genéticas y, lo que es ir más lejos todavía, partiendo de moléculas específicas, crear cualquier cosa (animales, plantas...).

En informática, se quieren fabricar ordenadores más potentes, con una memoria equivalente a doscientos ordenadores actuales pero con un tamaño muy pequeño, intentando conseguir chips del tamaño de una moneda. Se pretende que el ordenador sea capaz de procesar el lenguaje y que se comience a hablar de terabits, cuando un terabit equivale a un billón de bits.

También se pretenden hacer satélites más pequeños, potentes y veloces, además de intentar de dar un gran paso en el desarrollo de la robótica.

Pocas cosas escapan a esta ciencia que estudia lo más pequeño, pero que seguramente va a llevar a cabo una revolución muy grande en el siglo XXI, que cambiará formas de vida y de ver el mundo.

El progreso no tiene frenos y la ciencia, cada vez nos asombra más y más.