NANOTECNOLOGÍA:
PARTE CIENCIA-FICCIÓN, PARTE REALIDAD.
02/03/2001
Fuente:
INVERTIA
Jorge
Bravo
usa.invertia.com
Hasta hace poco, los adelantos de que hablaban
los expertos sobre nanotecnología estaban
relegados a los libros de ciencia-ficción
o a los programas televisivos fantasiosos.
Por
supuesto que el campo es relativamente nuevo.
Incluso la palabra nanotecnología, no
ha sido definida "oficialmente". Se
conoce con este término la creación
de dispositivos a escala atómica.
Mientras
que mucho del interés en este campo -
y cabe decir la bulla - tomó raíz
hace una década, el concepto en sí
no es tan nuevo. El respetado físico
Richard Feynman, ganador de un Premio Nóbel,
mencionó en un discurso en 1959 que sí
es posible hacer fabricación a escala
atómica puesto que ninguna ley física
natural lo impide.
Ciertamente
en esa época esto se trataba más
de un conocimiento teórico. La tecnología
ha avanzado mucho desde entonces. Sólo
como ejemplo, las computadoras como las conocemos
hoy no existían y las que existían
eran primitivas. Los microscopios también.
En 1981 se desarrollo un nuevo tipo de microscopio:
el microscopio electrónico, que permitió
ver y manipular átomos individuales.
Luego, la llegada de nuevos y mejores microscopios
han dado a los científicos una "linterna"
para escudriñar al túnel de la
nanotecnología. En efecto, la luz al
final de este túnel puede llegarnos tan
pronto como en una década. Por lo menos,
esto es lo que opinan los más optimistas
del sector.
No
cuesta mucho imaginarse los posibles usos de
estas máquinas: artefactos diminutos
que pueden circular dentro del cuerpo y puedan
"curar" enfermedades; o utilizables
para crear supercomputadoras invisibles al ojo,
o incluso robots moleculares. Se abriría
la puerta a la cura de un sinnúmero de
males, y en otros casos, hasta el medio ambiente
podría limpiarse por nano-máquinas
que neutralizasen sustancias tóxicas.
En
el área de las necesidades energéticas,
el mundo tendría nuevas opciones ya que
las nano-máquinas podrían captar
la energía solar eficientemente, pudiendo
reducir el uso del petróleo y otros productos,
como el carbón, que contaminan el ambiente.
La
existencia de productos que se repliquen (capaces
de copiarse ellos mismos) haría de la
labor humana (mano de obra) una redundancia.
Con ejércitos de estos trabajadores inanimados
diminutos, nos podríamos dedicar a otras
cosas. ¿Que haríamos con todo
este tiempo libre? Bueno, ya eso es otra historia...
También
otro aspecto de estas nuevas tecnologías
son los temores en el orden social y biológico
del planeta. Muchos científicos y ciudadanos
comunes ven estas tecnologías potencialmente
dañinas y peligrosas.
Pero
el interés en la nanotecnología
no está limitado a la comunidad científica,
ha alcanzado interés también en
el gobierno norteamericano. En enero de 2000,
Bill Clinton, en aquel entonces presidente,
propuso una Iniciativa de Nanotecnología
(National Nanotechnology Initiative) con fondos
de 500 millones de dólares.
"Imagínense
las posibilidades: materiales diez veces más
fuertes que el acero y sólo una fracción
de su peso; la capacidad de condensar toda la
información en la Biblioteca del Congreso
(Library of Congress) en un dispositivo del
tamaño de un cubito de azúcar
o de detectar tumores cancerosos cuando son
apenas unas cuantas células. Puede que
tome unos 20 años o más para llegar
a algunas de nuestras metas de investigación,
pero por esto es tan importante el papel del
gobierno federal", dijo el presidente en
la declaración.
Hay
quienes describen la nanotecnología como
la unión de la química y la ingeniería.
En realidad, la nanotecnología se enfoca
en construir con los átomos mismos. El
nombre deriva del "nanómetro",
o sea una mil millonésima parte de un
metro. En un nanómetro caben aproximadamente
10 átomos. Para tener una idea, el diámetro
de un cabello humano abarca cientos de miles
de nanómetros de ancho.
Para
crear estas máquinas tan diminutas, conocidas
como nano-máquinas, se debe estar en
capacidad de manipular los átomos individualmente
y ponerlos exactamente done se necesita que
estén. Lamentablemente, y aquí
está el talón de Aquiles de esta
tecnología, no existe la primera máquina
para construir las otras nano-máquinas.
Carecemos de la precursora; el "assembler"
(una máquina de ensamblaje) la fuerza
impulsora de todas estas ideas, todavía
no se ha creado.
Las
herramientas más sencillas de este tipo,
requerirán en su elaboración millones
de átomos como mínimo y con las
herramientas (comparativamente primitivas) que
disponemos en estos momentos, la nano-herramienta
más sencilla puede tardarse décadas
en construirse. Hoy día se tarda horas
en mover unas pocas moléculas (una agrupación
de átomos) por lo que, dado este obstáculo,
los nanotecnólogos están buscando
nuevas vías para construir LA máquina
precursora de ensamblaje.
Zyvex,
una empresa privada, ya está en la búsqueda
de solución a este complejo problema.
Zyvex, fundada en 1997 en Texas, está
trabajando para construir LA máquina
precursora de ensamblaje. No es nada fácil.
Según un informe en el Dallas Business
Journal, la empresa tiene tres métodos
de ataque:
· Uno involucra la creación de
dispositivos que pueden fabricar versiones más
pequeñas de ellos mismos, y su vez, estos
crearían versiones más pequeñas
aún.
· Otro método es la creación
de piezas tipo "Lego" que se pueden
manipular y luego armar (montar) en tres dimensiones.
· El tercer método consiste en
desacelerar una capa de átomos en una
superficie, luego ponerlos en orden y después
montar encima otra capa de átomos.
Una meta más general es la creación
de nano-computadoras, que serían mucho
más económicas que las actuales.
Pero antes de llegar a eso, claro, hay obstáculos
tecnológicos. Ya hay microscopios de
resolución atómica que pueden
manipular átomos individualmente. IBM,
por ejemplo, logró escribir su logotipo
con 35 átomos de xenón, además
de elemento gaseoso escaso, uno de los llamados
gases nobles.
Uno
de los aspectos más importantes de la
nanotecnología involucra el sector de
los semiconductores. En este caso, la "computación
molecular" podría hacer llegar la
electrónica a niveles inimaginables.
A medida que los semiconductores embuten más
y más transistores en cada chip, el espacio
va disminuyendo. Ya los alambres de algunos
chips tienen el ancho de sólo unos cientos
de átomos. Al llegar a este límite
espacial, los avances en potencia computacional
desacelera rápidamente a consecuencia
de encontrar esta "pared" tecnológica.
Sin
embargo, el desarrollo de unos "nano-tubos"
de carbón de sólo un nanómetro
y medio de ancho pudiera solucionar este problema.
Aquí vemos a IBM trabajando en este campo.
Son vacíos, flexibles, irrompibles, conducen
electricidad y se comportan como transistores.
"Ahora
es lo divertido, la exploración",
le dijo a USA Today el científico de
IBM Don Eigler, quien fue parte del equipo que
desarrolló en 1981 el precursor de los
microscopios electrónicos más
avanzados conocido como scanning tunneling microscope".
"Ahora
es cuando nos sorprendemos más. Somos
los Lewis y Clark (exploradores del Oeste norteamericano),
y eso es enormemente divertido", le dijo
al diario. Fuera de IBM, son pocas las grandes
empresas grandes dedicadas en esta tecnología
naciente. Las que lo están, son privadas
o sólo aceptan inversores con bolsillos
profundos.
Si
se repite el mismo proceso de otros sectores
tecnológicos, es probable que se observe
una estampida hacia todo lo "nano".
El mercado busca lo nuevo, lo que tiene potencial,
y a medida que la nanotecnología llega
a masa crítica, no hay duda que los gigantes
de industria se lanzarán de lleno a ella.
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