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NANOTECNOLOGÍA:
UN PEQUEÑO GRAN PASO
Fuente:
www.a-campo.com.ar
El
MIT afirma que dentro de tres meses un ejército
de Nano Caminantes (microrobots) manipulará
partículas subatómicas. Este avance
anuncia una nueva era tecnológica, mientras
la industria se prepara para dar el “pequeño
gran paso” de los genomas a los átomos.
Pulgarcito
con actitud: De acuerdo con los investigadores
del Laboratorio de Bioinstrumentación
del Instituto Tecnológico de Massachusetts
(MIT, por sus siglas en inglés), cientos
de robots de tres patas del tamaño de
un dedo, equipados con tablero de controles,
poderosos microscopios y biosensores, estarán
listos para manufacturar materiales a nano-escala
a mediados del año 2002, Un ‘nano’
mide un milésimo de un millonésimo
de metro. Con sólo 32 milímetros
de diámetro, los microrobots están
diseñados para ensamblar partículas
atómicas y subatómicas. Respondiendo
a señales infrarrojas que permiten a
cada robot actuar independiente o colectivamente
en millares de tareas, las pequeñas máquinas
(apodadas “Nano Caminantes”) son
capaces de ejecutar 48 millones de instrucciones
y hacer 4,000 nano maniobras por segundo. El
MIT espera tener al menos 300 microrobots trabajando
arduamente en una cámara cerrada de cromo
del tamaño de una mesa de juegos para
junio de este año. La superficie de cromo
provee de una fuente de energía para
los robots, los cuales recibirán órdenes
de trabajo de una computadora maestra en la
parte superior de la cámara.(1)
Se
espera que el microejército manipule
moléculas individuales e incluso que
recomponga partículas subatómicas.
Capaz de hacer 200,000 mediciones por segundo,
las máquinas podrán usarse en
principio para analizar químicos y para
ayudar en el desarrollo de nuevos productos
farmacéuticos. Sin embargo, no existen
límites obvios para su trabajo, según
se le describe, incluyendo el ensamblaje y reparación
de microrobots afines y la construcción
eventual de nanorobots aún más
diminutos.
Armas
de construcción masiva: Descrito por
sus inventores como un montón de “trípodes
danzantes”(2), la primera línea
de ensambaje de microrobots es solo una de muchas
iniciativas similares. Literalmente, docenas
de universidades y laboratorios empresariales
están compitiendo por obtener el Santo
Grial de la nanotecnología del autoensamblaje
molecular. El respaldo financiero para la iniciativa
más importante del MIT proviene exclusivamente
del Instituto Saver en Los Ángeles, un
organismo no lucrativo. Sin embargo, alrededor
del mundo, muchos de los fondos para la investigación
de alto riesgo vienen de organismos vinculados
con la defensa y/o de los proyectos oficiales
sobre nanotecnología. Otro proyecto de
la Universidad de Berkeley, en el campus de
California, está desarrollando una minúscula
máquina voladora cuyo modelo es la mosca
Calliphora. Comenzando en 1998 y con fondos
de la Agencia de Proyectos Avanzados de Investigación
del Departamento de Defensa de los Estados Unidos
y la Oficina de los Estados Unidos para la Investigación
Naval, la intensión es que esta “nano-mosca”
complemente a los ligeros trípodes que
operan al nivel del suelo y que haga también
misiones de reconocimiento en el aire.(3) El
Departamento de Defensa de los Estados Unidos
es un importante inversionista en la nanotecnología,
cuyas inversiones para el año del 2002
se han hecho públicas y alcanzan la cifra
de $180 millones de dólares.(4)
Jugando
goo: nanorobots contra nanocientíficos.
Desde diciembre pasado han estado circulando
noticias de los descubrimientos del MIT, a finales
de enero aparecieron reportajes en los medios
de comunicación, pero la revelación
del primero de marzo en TechReview.com (la edición
electrónica de la revista Technology
Review), causó un tremendo impacto en
muchas personas, aún entre quienes están
involucrados íntimamente en la nanotecnología:
la posibilidad de construir robots capaces de
utilizar átomos individuales como materiales
de construcción. En una reunión
patrocinada por el Grupo ETC y la Fundación
Dag Hammarskhöld en junio pasado, el Presidente
y Director Ejecutivo de Nanophase(5) predijo
que el autoensamblaje molecular (que incluye
nanorobots capaces de autoconstruirse) no ocurriría
nunca. En un ácido intercambio que se
dio en Scientific American en septiembre pasado
entre K. Eric Drexler (cabeza del Foresight
Institute, un monstruo de la nano-investigación)
y el premio Nobel Richard E. Smalley, éste
último también vaticinó
que “los robots de escala nanométrica”
no serían desarrollados “nunca”(6).
Smalley es fundador del Programa de Nanotecnología
en la Universidad Rice, y por otro lado, también
es fundador de su recientemente abierta empresa,
Carbon Nanotechnologies Inc. Pero como se está
viendo, los desarrollos más recientes
en la Universidad de California en Berkeley
podrían revirar muy pronto ese “nunca”
que vaticinó Smalley.
Ya
hace algún tiempo que Eric Drexler, y
más recientemente Bill Joy, el científico
en jefe de Sun MicroSystem, han estado advirtiendo
que la construcción a nanoescala podría
llevar a un goo infinito si la materia inanimada
autoreplicante se multiplica de manera incontrolable.
Los robots capaces de utilizar átomos
individuales como materiales de construcción
representan un paso gigantesco en esa dirección.
Equipadas con sus propias computadoras y poderosos
microscopios y biosensores, los “trípodes”
inalámbricos podrían iniciar un
juego interminable de goo en el que ganaran
la partida a todas las eminencias que han pronosticado
la imposibilidad de que eso ocurra.
El
pequeño gran paso de la tecnología:
La nanotecnología ha estado en el horizonte
de la gente durante una década, pero
ahora está lista para complementar y
posiblemente remplazar a la biotecnología.
Desde el seminario de la Fundación Dag
Hammarskjöld y el Grupo ETC en junio pasado,
(la primera reunión global de Organizaciones
de la Sociedad Civil en donde se discutió
esta tecnología), se multiplicó
la fuerza de los tres grupos de capital empresarial
dedicados originalmente a la nanotecnología:
el auge de las inversiones es tanto, que la
industria cuenta ahora con una asociación
mercantil, la NanoBusiness Alliance (NBA por
sus siglas en inglés). Los gobiernos
de China a los Estados Unidos aumentaron sus
fondos para la investigación básica
sobre nanotecnología, a pesar de la recesión
general existente. El gobierno de los Estados
Unidos destinó en este año fiscal
$ 604.4 millones de dólares a su Iniciativa
Nacional sobre Nanotecnología.(7) En
el 2002 el capital total público, corporativo
y combinado invertido en la “mini tecnología”
podría alcanzar los $4,000 millones de
dólares.(8) Aún más sorprendente,
y en contraste con la historia de la biotecnología,
el mercado de los nanomateriales y los productos
terminados en los Estados Unidos durante el
año pasado, tuvo un valor 10 veces más
grande que el del recurso global destinado a
la investigación y desarrollo de la ‘mini
tecnología’ —alrededor de
$45 mil 500 millones de dólares.(9) De
acuerdo con la NBA (apodada la National Buckyball
Association por los críticos de la industria),
la Fundación Nacional para la Ciencia
de los Estados Unidos considera que el valor
total del mercado de la nanotecnología
en para el 2015 será de un millón
de millones de dólares.(10)
¿Transmutar
el agua en vino? El alcance e impacto de la
nanotecnología llegó finalmente
hasta los hogares la semana pasada, mediante
investigadores de Kraft Foods en España
(una subsidiaria de Philip Morris, la segunda
empresa más grande del mundo en el procesamiento
de alimentos). El laboratorio de nanotecnología
de Kraft, junto con universidades españolas,
está desarrollando un “nanolíquido”
que será un vehículo para otros
líquidos y que entre otras cosas podría
revolucionar el mercado global de bebidas. Si
bien el potencial de la cirugía celular
y del mercado de tintes y colorantes es enorme,
Kraft está apostando todo su esfuerzo
en el desarrollo de nano-cápsulas conteniendo
el color, fragancia y sabor de decenas de miles
de bebidas diferentes.(11) Como lo ve Kraft,
los consumidores comprarían un producto
consistente de un líquido genérico
y cápsulas multi elección, (que
irían desde jugos de frutas a refrescos
de cola, vinos y bebidas espirituosas). Al exponer
la bebida a diferentes frecuencias de radio
o ultrasonido, la mezcla deseada sería
“liberada”. En los hogares no se
necesitaría nada más sofisticado
que un aparato similar al horno de microhondas.
En el mundo emergente de la nanotecnología,
un instrumento de cocina como éste podría
utilizarse para varias cosas diferentes. Lo
que está en duda, es si los agricultores
cuyas vidas dependen de los huertos, viñedos
o el cultivo de cereales pueden ser tan flexibles.
Nano
política: “Los desarrollos de los
días pasados deben dejar claro a todos
que la nanotecnología viene rápido
y fuerte”, afirma Silvia Ribeiro del Grupo
ETC en México. Y agrega: “La industria
está dando el ‘pequeño gran
paso’ de los genomas a los átomos.
Ya que los átomos pueden ser manipulados
más allá del nivel de la materia
viva, mucha de la investigación ha evadido
el escrutinio de los elaboradores de las políticas
y de la sociedad civil.” Hope Shand, también
del Grupo ETC, concuerda: “A diferencia
de la biotecnología, la nanotecnología
trabaja con materia animada e inanimada, por
lo cual cruza todos los sectores industriales.
todos los tipos de corporación están
involucrados, pero casi todo mundo ignoró
hasta hace poco las implicaciones que ello tiene
para las ciencias de la vida.” “La
nanotecnología debe convertirse en un
tema serio para la Cumbre Río + 10 (Cumbre
Mundial sobre Desarrollo Sostenible en Johanesburgo,
del 26 de agosto al 4 de septiembre del 2002).
Si los gobiernos no aluden este tema allí,
después tendríamos que lidiar
con problemas sociales y ambientales que harán
a los de la biotecnología parecer insignificantes”,
concluye Pat Mooney del Grupo ETC en Canadá.
ANTECEDENTES
—tempestad en un (microscópico)
vaso de agua: La posibilidad de la auto replicación
de las nano máquinas inspiró durante
años tanto el debate como la burla. Richard
Smalley calculó las dificultades que
enfrenta un solo nano robot: capaz de construir
a una velocidad de mil millones de átomos
por segundo, tomaría 19 millones de años
para construir un producto de 30 gramos (menos
de una onza). A tal paso, ciertamente Kraft
quedaría fuera del mercado de la comida
rápida. Pero, si un nano robot pudiera
construir a otro, entonces un millón
de millones de nano robots podrían convertirse
en un trillón de mini trabajadores en
60 segundos. Un ejército de este tamaño
podría manipular 50 kilos por segundo
del producto final deseado —ya sea una
Big Mac (de MacDonald’s), una Mac Apple
(computadora), o la Big Apple (Nueva York “La
gran manzana”).(12)
Aquí
es donde la alarma del “goo infinito”
comienza a sonar. ¿Qué pasaría
si nadie apaga el multiplicador y un hormiguero
de nano robots que se reproducen exponencialmente
llega a la conclusión de que ha llegado
la hora de tener un planeta lleno de marcadores
de yeso (carbonato de calcio)? O, ¿qué
pasaría si el nano robot muta o desarrolla
un virus —como le ocurre a la gente y
al software? Para cuando percibamos que hay
problemas en el horizonte, el problema ya será
el horizonte.
Mientras
Drexler piensa que esto es posible, Smalley
disiente. El premio Nobel argumenta que los
“dedos” de un nano robot son muy
pesados y torpes para manipular átomos
individuales, ya que los “dedos”
mismos podrían tener el mismo tamaño
o ser más grandes que el átomo.
Mientras se resuelve si la maniobrabilidad de
un átomo individual es o no un problema,
la nanotecnología sigue desarrollando
un número de maneras diferentes para
organizar la materia. Ahora parece posible desplazar
de lugar cantidades relativamente grandes de
átomos con campos electromagnéticos
o incluso con ondas sonoras. Una vez que se
logre reunir bloques de átomos, el “dedo”
del nano robot dejará de ser un problema.
A la escala de 50 o más nanómetros
(se requieren casi mil millones de nanopartículas
para cubrir la cabeza de un alfiler), la física
cuántica reemplaza a la macrofísica
y las propiedades de los elementos se alteran
dramáticamente. Los elementos responden
diferentemente a la presión, la temperatura,
la luz y cualquier otra cosa —y el quebradizo
carbonato de calcio que los profesores usan
en los pizarrones podría transmutarse
ante nuestros ojos en la increíblemente
dura concha de un abulón.
1.Cameron,
David, “Walking small”, en el sitio
web de Technology Review (www.techreview.com),
1º de marzo del 2002.
2.
Graham-Rowe, Duncan, “Lord of the Dance”,
en New Scientist, 26 de mayo del 2001, páginas
22-23.
3.
Kontzer, Tony, “Get the bugs in”(www.informationweek.com),
3 de diciembre del 2001. Informationweek.com
es parte de la TechWeb Bussiness Technology
Network.
4.
Cifra obtenida del sitio web de la National
Nanotechnology Initiative (www/nano.gov/2002budget.html)
el 5 de marzo del 2002.
5.
Nanophase es una empresa que se inicia en la
nanotecnología, estas empresas también
se conocen como “nano-nicheros”.
6.
Smalley, Richard E., “Of Chemistry, love
and nanorobots”, en Scientific American,
septiembre del 2001, p. 76.
7.
Cifra obtenida del sitio web de la National
Nanotechnology Initiative (www/nano.gov/2002budget.html)
el 5 de marzo del 2002.
8.
El Grupo ETC hace esta estimación con
base en varias fuentes de negocios y gubernamentales
en diversos países. En general, la Unión
Europea y Japón tienen presupuestos gubernamentales
que se acercan a los que el gobierno de los
Estados Unidos gasta en nanotecnología.
El gasto de las corporaciones en el 2002 podría
igualar o exceder el gasto del gobierno, y los
fondos del capital combinado (venture capital)
también se están convirtiendo
en un factor importante. En adición,
China y los “Tigres Asiáticos”
están haciendo grandes compromisos con
la nueva tecnología.
9.
Tinker Natan, 2001 Business of Nanotech Survey,
en NanoBusiness Alliance, octubre del 2001,
p. 4.
10.
Tinker Natan, 2001 Business of Nanotech Survey,
en NanoBusiness Alliance, octubre del 2001,
p. 6.
11.
Choi, Charles, “Liquid coated fluids for
smart drugs, food”, en United Press International
(www.upi.com), Nueva York, 28 de febrero del
2002.
12.
Smalley, Richard E., “Of chemistry, love
and nanorobots”, en Scientific American,
septiembre del 2001, p. 77.
El
Grupo ETC está integrando un kit para
las organizaciones de la sociedad civil y los
elaboradores de políticas sobre la nanotecnología
y estará publicando un ETC Communiqué
sobre el mismo tema en poco tiempo. El Grupo
ETC desea reconocer y agradecer a Mathew Charron,
cuya investigación fue central para este
comunicado de prensa y quien ha estado trabajando
como voluntario en nuestras oficinas de Winnipeg.
Por
mayor información:
Pat
Roy Mooney: etc@etcgroup.org (204) 453-5259
CST - Winnipeg
Hope
Shand: hope@etcgroup.org, (919) 960 5223 EST
– Carolina del Norte
Silvia
Ribeiro: silvia@etcgroup.org Grupo ETC: (52)
5555 63 26 64 CST – Ciudad de México
El
Grupo de Acción sobre Erosión,
Tecnología y Concentración, anteriormente
RAFI, es una organización internacional
de la sociedad civil basada en Canadá.
El Grupo ETC (que se pronuncia Grupo Etcétera)
está dedicado a la promoción de
la diversidad ecológica y cultural y
los derechos humanos. www.etcgroup.org.
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