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LOS
MEGADÓLARES DE LA NANOCIENCIA
23/05/2002
Fuente:
www.wired.com
Los nanocientíficos arremetieron con
todo en la convención NanoBusiness Spring
2002, y no dudaron en hacerles caídas
de ojos con sus figurativas pestañas
a los adinerados, aunque circunspectos, capitalistas
de riesgo allí presentes. Patrick Di
Justo informa desde Nueva York.
NUEVA
YORK -- Emanuel Barros, un ingeniero de gran
estatura y cabello entrecano de la ciudad de
Santa Cruz, California, mira a los alrededor
de 50 asistentes ubicados en el salón
de eventos del hotel, cuyo aire está
viciado por la gran cantidad de personas presentes,
y acomoda sus fichas ayuda-memoria.
A diferencia de los asistentes, a él
se lo ve incómodo vestido de traje. Sube
a la tarima y saluda al concurrido público
con voz suave. Barros espera que alguno de los
que se encuentran en el salón de eventos,
esos señores elegantes que visten ropa
de primera marca y dan fuertes apretones de
mano, escuchen su disertación, vean sus
diapositivas, y le den muchísimo dinero.
Este salón de eventos es el "salón
de ventas" de la conferencia NanoBusiness
Spring 2002, una exposición comercial
dedicada a reunir a los empresarios del área
de la nanotecnología, que están
buscando inversionistas, y a los capitalistas,
que están en busca de la industria que
se convertirá en el próximo boom.
Barros, exingeniero de la NASA, es el CEO (director
ejecutivo) en funciones de NanoMatrix, una "empresa
de nanotecnología de pico y pala ",
como dice él. Barros ha desarrollado
una forma de cortar, soldar, grabar y armar
estructuras a escala submicrométrica
a partir de prácticamente cualquier material.
Barros aclara de entrada que se trata de un
método mecánico, con lo cual no
contamina el medio ambiente: no requiere de
ningún químico tóxico,
a diferencia de los métodos de fabricación
convencionales utilizados en el caso de los
microchips semiconductores. No entra en mayores
detalles respecto de cómo funciona su
método, pero una de sus diapositivas
está titulada "chorro de líquido
a alta velocidad".
El auditorio escucha atentamente, mientras se
pregunta si el invento de Barros será
la inversión que borrará el recuerdo
de lo que perdieron con el estallido de la burbuja
de las empresas puntocom. A la gente que está
escuchando la disertación -gerentes de
inversiones, inversores de fondos, y demás-
se les paga por anticipar las nuevas tendencias,
y saben que lo que se viene es la nanotecnología.
Según Josh Wolfe, socio gerente de Lux
Capital, en casi el 70 por ciento de los nuevos
planes comerciales que ve figura la palabra
"nano" en el título.
Mientras Barros habla sobre su invento, John
Burdick está sentado en un rincón
conversando en voz baja con dos hombres vestidos
de traje oscuro. Burdick es el vicepresidente
ejecutivo de Inframat Corporation, un fabricante
de recubrimientos cerámicos en aerosol
que se adhiere a la mayoría de los metales
y no se cuartea ni se salta.
Esta empresa recibe una financiación
de varios millones de dólares de la Marina
de Estados Unidos, que utiliza los recubrimientos
en los tubos de los periscopios de los submarinos
y en los tubos de caldera de las embarcaciones
diesel. Inframat participa de la conferencia
con la intención de conseguir dinero
para desarrollar sus recubrimientos y darles
otros usos industriales y comerciales.
La conversación entre estos tres hombres
parece ser productiva.
Pero Wolfe es escéptico. "Los nanomateriales
todavía no son inversiones atractivas
para los capitalistas de riesgo", expresó.
"En este momento, los nanomateriales tienen
un mercado de 150 millones de dólares,
como máximo. Cualquier empresa podría
controlar entre el 10 y el 20 por ciento de
ese mercado. No es nada".
Wolfe prevé que la inversión total
de la comunidad de capitales de riesgo para
los próximos 18 meses será de
alrededor de 1.000 millones de dólares,
y que la mayor parte de esa cifra irá
al área del software.
El paradigma de inversión actual ve seis
áreas de crecimiento potenciales en la
nanotecnología: nanomateriales, como
por ejemplo, los recubrimientos cerámicos
de Inframat; nanobiología; nanoelectrónica;
nanofotónica; nanoinstrumentación
y el software para controlar todo eso.
Barros hace nanoinstrumentos. BigBangwidth,
otra empresa que está tratando de captar
inversiones, se autodenomina "la Empresa
de Abastecimiento Nanofotónico"
en virtud de los avances que ha logrado en materia
de fibra óptica. La mayoría de
las empresas están ofreciendo nanomateriales.
El problema de la mayor parte de las nanotecnologías
actuales es que en realidad no son tan "nano".
La mayoría de ellas se ubica dentro de
lo que se ha dado en llamar MEMS: "Los
Sistemas Micro Electro Mecánicos (MEMS)
son lo último en tecnología en
este momento", expresó el Dr. Meyya
Meyyapan, de la NASA. "Lo más pequeño
que podemos hacer en este momento son cosas
como aplicadores y sensores a escala micrométrica
-no nanométrica-, con métodos
tales como la tecnología de fabricación
de microchips".
Es por ello que la frase que constantemente
se escucha al pasar, ya sea como parte de las
conversaciones de los allí presentes
o de lo que susurran algunos mientras hablan
por celular, es "cinco años más".
La mayoría de los capitalistas de riesgo
consideran que la nanotecnología no estará
lista para una inversión masiva sino
hasta entonces, o más precisamente, hasta
que hayan transcurrido cinco años de
desarrollo. Pero de todas formas asistieron
a esta conferencia, porque no pueden dejar de
estar: de eso se trata el capital de riesgo,
de la caza y de la aventura, en todas sus acepciones
posibles.
Así de grande es lo que promete la nanotecnología.
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