La reacción en cadena de la polimerasa (PCR) es una técnica que permite amplificar de manera específica un fragmento de ADN. Es muy utilizada en el diagnóstico de enfermedades ya que es capaz de detectar ADN de patógenos aunque este exista en muy pequeñas cantidades.
La clave de esta técnica está en tres pasos que se repiten una y otra vez: calentar a 95°C, después a unos 50°C y finalmente a 72 °C. Para ello se utilizar el termociclador, una máquina que es capaz de calentar y enfriar muy rápidamente. Sin embargo, es un proceso complejo que requiere un gran gasto de energía.
En un reciente artículo, el equipo de Victor M. Ugaz ha dado con una solución para facilitar este proceso. Han sido capaces de mover la muestra en la que se produce la reacción a tres zonas distintas que se encuentran a la temperatura deseada.
La muestra no tiene que ser bombeada en el circuito cerrado, sino que ella sola se mueve por convección. Los cambios en la densidad de la muestra al variar de temperatura hacen que el líquido circule. Así, dos pequeñas pilas son suficientes para alimentar el nuevo tipo de termociclador.
Fuente: articulo en pdf en la revista Angewandte Chemie International Edition.

